Una de las cosas que he aprendido en mi corta vida fotográfica es que lo más importante para un fotógrafo es ir descubriendo los clicks que le hacen avanzar de nivel. Desde el principio he ido viendo en mi mismo y mis compañeros fotógrafos, una serie de fases fotográficas, asociadas cada una a un punto de inflexión que te hace pasar a la siguiente etapa.
Todos empezamos con los atardeceres, las fotos de familia, los paisajes, hasta que un día, sea porque nos comprarmos una reflex o sea porque nos interesamos en intentar aprender un poco más allá, descubrimos los controles manuales de la cámara que nos permite ajustar a nuestro gusto el resultado final de la fotografía. Este control te hace ver las cosas de forma distinta. Te hace ir midiendo la luz por donde pasas o intentar desenfocar mentalmente el fondo para realzar el sujeto en primer plano.
A continuación se da uno cuenta de que no sólo es importante controlar la luz y la profundidad de campo, sino que es imprescindible educar el ojo para la composición. En este momento empiezas a ver encuadres por todos lados. Tu forma de ver la realidad ha cambiado. Ahora te fijas en rayos de luz y de color, en composiciones que funcionan y otras que no, en como contar una historia usando formas, colores y desenfoques.
Es a partir de ese momento en que piensas que en vez de “aprovechar” la luz que ya existe, sería interesante poder moldearla o cambiarla según tus ideas para conseguir reproducir otros lugares, otros momentos, otras historias. Aqui tenemos otro punto de inflexión en la vida fotográfica.
Y aquí precisamente quiero empezar esta serie de artículos sobre lo que yo he aprendido estos años y sobre lo que sigo aprendiendo.
En estos momentos mi vida fotográfica se mueve por lugares llenos de luces, de flashes, de fondos, de ventanas (no de las que se abren, sino de las que tamizan la luz), de disparadores remotos, de modelos, de sombras y de colores. También de Bodas, Bautizos, Books de modelos. Podeis verlo en mi otro blog/porfolio http://doblejstudio.com
Para mi este punto de inflexión ha sido una simple frase. Unas palabras que han hecho click en mi cabeza y que me han hecho ver la fotografía de otro manera.
La frase no es otra que una de tantas que David Hobby nos regala en su Lighting 101 en Strobist, y que tan magistralmente nos ha traducido al español Rafa Barberá en su http://strobistenespanol.blogspot.com
La suavidad de las sombras depende del tamaño aparente de la fuente de luz.
Estas simples palabras y sus consecuencias me han hecho ver la luz de otra manera. Fue durante el Primer Seminario Strobist en Sevilla, donde Rafa Barberá nos iluminó con sus conocimientos sobre iluminación al estilo Strobist. Os recomiendo encarecidamente este seminario que Rafa está impartiendo por diferentes ciudades de España. Si en tu ciudad no hay ninguno, ponte en contacto con él y organízalo. Merece la pena.
Como una forma de devolver lo que gratuitamente se me ha regalado, mi intención es ir publicando una serie de artículos en los que explicar a mi manera como he aprendido a iluminar mis fotos. En ningún caso se trata de competir con Strobist, ni de hacer algo paralelo al Blog de Rafa Barberá. Sólo es un pequeño intento de contar lo que he aprendido y también una forma de obligarme a practicarlo para poder explicarlo.
Como final de este artículo introductorio, recomendaros la lectura en ingles de las lecciones del Lighting 101 en Strobist.com y su traducción al español en strobistenespanol.blogspot.com